sábado, 11 de octubre de 2014

Terror de Estado y organización social.


Las matanzas perpetradas por el Estado mexicano tanto en Tlatlaya como en Ayotzinapa no deben de verse como acontecimientos aislados; como un problema de insubordinación o delincuencia organizada. Debe de verse como parte de la guerra total por la re colonización y apropiación de los territorios, recursos y control de la población.
Los medios de enajenación y control discursivo pretenden ver el asunto como una cuestión de "control". La solución ofrecida pasa por mayor militarización, mayores desplazamientos territoriales y mayor manejo de acciones que reproduzcan el terror y la inamovilidad no solo resistiva y organizativa.
El asunto se presenta como una cuestión de corrupción de partidos, como si el PRD fuera ajeno al estado mexicano o como si el narcoestado fuera un asunto contingente y no estructural. 
Nos presentan a Tlatlaya y Ayotzinapa como si fueran aislados de los acontecimientos recientes en 
Atenco, las acciones paramilitares que derivaron en el asesinato de "Galeano" en Chiapas, el desmantelamiento de las autodefensas en Michoacán, la aprehensión de los lideres Yaquis, las represiones estudiantiles en otras partes del país y así un largo etcétera.
No obstante, la respuesta ciudadana mayormente ha sido discursiva y focalizada, con recurrentes marchas y reclamos, que tienen poco impacto contra el avance del neoliberalismo militarista.
A su vez, las guerrillas guerrerenses, también hacen un llamado a la inmediatez, al centrar su estrategia en la persecución de las mafias narcopoliticas, dejando intactas las razones reales que han originado esta etapa de terror.
La autodefensa debe de dar paso a la autonomía como forma más amplia de organización y no sólo  de resistencia. Pero también debe quedar claro que sólo  se puede ser autónomo teniendo elementos que permitan efectivamente defenderse. Las guerras no se resisten con discursos y marchas. Al terror solo se le puede confrontar con autonomía.

sábado, 1 de febrero de 2014

Cuando el invierno...

Cuando el invierno acabe, terminará lo que he sido.

No habrá nueva primavera, ni ferias de libros, 
solo hogueras de papel y flores rotas. 

No se escuchará más las canciones de trova por los altavoces. 
Mis hijos no sabrán ya quien fue Zitarroza 
 y dirán que Sabina es una mujer.

Cuando este invierno termine 
mis vísceras detendrán su ritmo enfermizo 
y acabará el cansancio.

Cuando este invierno termine,
el equinoccio será de otros 
y yo seré quien repose 
en la cara oculta de la luna.

Esta tarde


Esta tarde, el sol bebe la vida no nata.
La ciudad se desvanece entre pasos y voces.
Los bancos devoran almas hipotecadas 
 y las tiendas compran humanos en pagos semanales.

Esta tarde el reloj marca menos horas ,
La vida  languidece, sin fichas de recarga
Y el semáforo apelmaza las venas de esta ciudad.  

Esta tarde no hay promesas de mañana, futuros o esencias;
Solo letreros que nos recuerdan que somos mercancías subastables en internet. 

GUARDIA NACIONAL: CONSOLIDANDO LA MILITARIZACIÓN REGIONAL

GUARDIA NACIONAL: CONSOLIDANDO LA MILITARIZACIÓN REGIONAL En 1997, siendo el primer jefe de gobierno electo del entonces Distrito Fede...