lunes, 24 de diciembre de 2018

GUARDIA NACIONAL: CONSOLIDANDO LA MILITARIZACIÓN REGIONAL

GUARDIA NACIONAL: CONSOLIDANDO LA MILITARIZACIÓN REGIONAL

En 1997, siendo el primer jefe de gobierno electo del entonces Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas nombró a Rodolfo Debernardi como director de la policía capitalina. Debernardi, de origen castrense, contaba ya con un historial represivo contra militantes del PRD, pero eso no importó para que se hiciera cargo de las tareas de control de masas en la ciudad. A su vez, introdujo la sustitución del aparato policíaco por militares, principalmente en Iztapalapa y Gustavo A. Madero. Su política de seguridad se supeditó a la política de sustitución civil por mandos y fuerzas militares y paramilitares implementada por Ernesto Zedillo a lo largo del país.
Otros gobiernos emanados del PRD en diversos estados y municipios, continuaron con dichas medidas de sustitución.
Al mismo tiempo, la Suprema Corte de Justicia avaló entonces la militarización de la seguridad pública, primeramente en 1996 y luego en el 2000, siendo entonces miembro de la misma Olga Sánchez Cordero.
En los albores del nuevo siglo, ya siendo Jefe de Gobierno, Andrés López Obrador transfiguró el mando militar importando a su vez el programa “Cero Tolerancia” diseñado por Rudolph Giuliani y caracterizado por sus violaciones en materia de derechos humanos. López Obrador invitaría a Giuliani hacia finales de 2001 vía Carlos Slim; como parte de la reterritorialización de la ciudad de México y el control del centro histórico de la misma. Se pagaron más de cuatro millones de dólares por la consultoría. En líneas generales este programa se caracterizó por incrementar las penalizaciones para los crímenes menores, estrategias de choque y pulverización de grupos de protesta, sometimiento de la policía a mandos y disposiciones militares, dispersión de grupos considerados indeseables para la nueva imagen comercial del centro histórico y hacer punible a la gente en condiciones de calle. También se unificó las funciones de policía preventiva de la judicial y la autorización para la creación de policías paramilitares privadas.
Mientras a nivel nacional se implementaba la Convención de Palermo contra el Crimen Organizado, y Vicente Fox pondría en operación acuerdos conjuntos con los Estados Unidos para controlar su frontera sur, pasando los límites estratégicos de ésta del Río Bravo al Río Suchiate; a nivel local se supeditaba el actuar de la policía a los lineamientos neoyorquinos. En sí, la cuestión Giuliani fue la forma de pactar de los empresarios inmobiliarios y de la construcción con López Obrador. Recursos para obras públicas a cambio de territorios estratégicos. Por eso, más que combatir la criminalidad, lo que se hizo fue una toma de espacios públicos y del suelo para privatizarlos y realizar nuevos desarrollos inmobiliarios.
Aunado a lo anterior, se implementó el uso de tecnologías electrónicas de control y vigilancia en los territorios ocupados. La tarea de asegurar el control fue dada a corporaciones privadas de extracción militar y entrenamiento norteamericano e israelí. A esta policía eufemísticamente se le llamó Unidad de Protección Ciudadana. Cabe recordar, que para ese entonces, Slim era el principal empresario dueño de las tecnologías de la comunicación y vigilancia en México y que para entonces había signado una alianza estratégica con Microsoft y era uno de los principales aportantes del sistema de control policíaco denominado CompStat.
La policía entonces, lejos de combatir la criminalidad y garantizar la seguridad ciudadana, se dedicó a ser parte del engranaje de ocupación inmobiliaria y garante de las inversiones.
Para contener a los desplazados, Obrador recurrió a la corporatización de los ambulantes y demás gente en condiciones de calle. Esta tarea fue encargada a René Bejarano y Dolores Padierna. El PRD, hasta entonces, no había logrado consolidar una estructura clientelar que pudiera hacer frente a la del PRI, y esta era su oportunidad. Más tarde, dichos operadores serían claves para la implementación de ese mismo esquema en la fundación del Movimiento de Regeneración Nacional. No recuperarían sus territorios y espacios, pero entrarían en la mecánica de dependencia de los programas sociales. Pequeños recursos a cambio de su reubicación. No entrarían a formar parte de los megaproyectos para la ciudad (Los segundos pisos, los beneficios turísticos del centro histórico, el reordenamiento del transporte citadino que volvía a manos privadas), pero se les ofrecía ser gestores de una insipiente fuerza electoral que no estuviera ya supeditada al aún hombre fuerte del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas.
Marcelo Ebrard sería el hombre del consenso entre los empresarios y López Obrador para la ciudad de México, sin embargo; a nivel nacional, los intereses norteamericanos, verían un carácter ambiguo e indeciso para la implementación del Plan Puebla-Panamá y El Plan Mérida en la figura de Andrés Manuel y optarían por un gobernante pusilánime y nefasto, pero más útil para sus intereses en ese momento: Felipe Calderón.
El uso de la fuerza policíaca para la ocupación de territorios de interés para desarrollos inmobiliarios y obra civil tendría su punto álgido en los hechos ocurridos en Oaxaca y sobre todo Atenco, donde el ya candidato presidencial, López Obrador guardaría silencio y distancia.
Durante el gobierno de Felipe Calderón el uso de los militares y la inclusión de la marina en tareas policíacas se hizo más patente. El territorio mexicano se convirtió en campo de guerra y México supeditó su soberanía a las decisiones militares del comando Sur. A pocos días de iniciado su gobierno enviaría al ejército a tomar el territorio michoacano, gobernado por un débil perredista a fin a Cárdenas, como lo era Leonel Godoy. De ahí en adelante, la estrategia para combatir la delincuencia y definir la seguridad pública, pasaría por los Acuerdos de la Iniciativa Mérida.
Las estrategias delineadas en la Iniciativa Mérida ya habían probado su accionar en Colombia y habían permitido al gobierno norteamericano el control del trasiego de las drogas en la región sur del continente. Ahora necesitaba colocar más armamento en el mercado mexicano, controlar la migración indeseable desde la frontera sur mexicana y no desde la suya, implementar el Plan Puebla-Panamá que le daba el control de los recursos estratégicos de esa zona y por último supeditar el mando policíaco-militar a las directivas estadounidenses. De esta forma, la líneas entre seguridad nacional, seguridad pública y seguridad interior fueron borradas existiendo solo la seguridad militar transfronteriza.
Durante ese periodo, López Obrador, lo que delineó en sus bosquejos de proyectos de nación fue el presentar una versión “amable” que fuera atractivo a los intereses estadounidenses, que suavizara la línea militarista al mismo tiempo que ofrecía garantías para las inversiones que interesaban al vecino del norte. Pero para ese entonces, la tendencia en la política norteamericana era frenar la injerencia china en los recursos energéticos del continente americano, por lo que optó por apoyar al candidato que ofreciera una vía rápida en el control del petróleo y la energía eléctrica y ese fue Enrique Peña Nieto, ya que el tema era tabú dentro del círculo perredista que aún controlaba López Obrador, dado que sus orígenes tenían como prócer al hijo del general Cárdenas, presidente de la expropiación petrolera.
A pesar de ello, el PRD rompería tanto con López Obrador, como con su fundador y votaría a favor de la reforma energética. Cuauhtémoc Cárdenas realizaría una insipiente resistencia, en tanto que López vería en ello una oportunidad electoral única y daría paso a la formación de su propio partido político.
Consolidado el control energético, Estados Unidos volvería al tema del control militar de México. Durante el gobierno peñanietista se crearía la Gendarmería Nacional, la cual es el gérmen de la Guardia Nacional hoy propuesta como reforma constitucional.
Y así llegamos a la situación actual. El lopezobradorismo arguye que el fracaso de la militarización de la seguridad pública se debe a la ineficiencia de los mandos civiles encargados de implementarla; pero por el contrario, ha sido exitosa para los fines para los cuáles fue diseñada.
Ver a la militarización del país como algo ajeno a los intereses del capitalismo regional y a las políticas de terror para el control civil dictadas desde 2001 con la guerra en Medio Oriente e Irak es ser por lo menos ingenuos. El modelo de ocupación militar en México sigue las mismas líneas y políticas diseñadas en Irak: Sustitución de los mandos civiles por militares, subordinación de estos al comando regional norteamericano, privatización de la seguridad pública y del sistema carcelario; uso de la policía paramilitarizada para la ocupación de territorios estratégicos; uso de tecnologías informáticas de control y vigilancia de la población, creación en el imaginario colectivo de un “enemigo” distractor (narcotraficantes, terroristas) y unificación de las fuerzas armadas.
La iniciativa de Ley para la creación de la Guardia Nacional contempla la continuidad de estas políticas y estrategias. Desaparece la Policía Federal para crear una policía netamente militar, dando carácter de constitucionalidad a la participación de elementos castrenses en dicha guardia. Adscribe como eje de dirección y articulación a los mandos militares en el combate a la delincuencia en un espectro amplio (no solo a la delincuencia “organizada”, sino a cualquier acto que el gobierno y las leyes de él emanadas consideren delincuenciales, lo cual incluye cualquier acto de resistencia civil). La iniciativa apunta: “Estará expresamente encargada de prevenir y combatir el delito en todo el territorio nacional y dotada de la disciplina, la jerarquía y el escalafón propios de los institutos castrenses...estará facultada como auxiliar del Ministerio Público” (lo que implica que los militares tendrán facultad para cumplimentar órdenes de aprehensión, de cateo, e investigación) y “esté adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional, dado que “los institutos militares nacionales son los únicos que tienen el personal, la capacidad, el espíritu de cuerpo”.
También, la iniciativa define a la seguridad pública como “una función a cargo de la federación” lo que quita o sobordina el ejercicio de esta función a cargo de los Estados o municipios.
Como se puede observar, la iniciativa crea un régimen de excepción, y es técnicamente un golpe de Estado que se quiere convertir en constitucional.
El interés de López Obrador es hechar andar el Plan Puebla-Panamá y cumplimentar el control geoestratégico de los intereses norteamericanos en territorio nacional. Proyectos como el tren Maya, el enlace trasatlántico o el “desarrollo del sureste” son parte del citado plan y no puede echarse andar sin un control militar previo.
De esta forma, López Obrador implementa a nivel nacional lo que ya había esbozado en la Ciudad de México: Desplazamiento territorial de los inconformes afectados, control y vigilancia militar de la ciudadanía, afiliación clientelar electoral para aquellos que se supediten a su programa de gobierno. ¿Que esto implicará más muertes y violaciones de los derechos humanos? Sí, pero garantizará las inversiones transsnacionales y contendrá la migración indeseable para los estadounidenses. López Obrador se convierte de esta manera en el mejor operador de las directrices de Donald Trump para la región.
De allí, que dada su necesidad de control y pensando ya en un proyecto transexenal, otorgue a los militares el perdón y olvido. Tlatlaya, Acteal, Atenco, Iguala, entre otros pasarán al olvido para el actual gobernante y sus corifeos. Las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, las torturas, los abusos de autoridad y la impunidad pasarán a tener el resguardo constitucional. Esto es lo que implica la Guardia Nacional. Querer mirar hacia otro lado, justificar lo injustificable, llamar a la “unidad nacional”, a “tener esperanza y confianza” y creer que porque es “una persona honrada y valiente el ejército no se le saldrá de las manos, es convertirse en cómplice de las graves violaciones a los derechos humanos que se avecinan con esta ley.
No en nuestro nombre.


domingo, 10 de junio de 2018

EL LOPEZOBRADORISMO COMO CIUDADANISMO VOLUNTARISTA.

EL LOPEZOBRADORISMO COMO CIUDADANISMO VOLUNTARISTA.

El mismo perro con otro collar (Dicho popular)

Para Marcelino Arias Sandi

Hacia el final de la contienda electoral, la estridencia de quienes se sienten ganadores ofusca no sólo la critica de sus contricantes, sino también aquellas voces que desde la periferia señalan errores, excesos, alianzas ambiguas y su funcionalidad en el sistema de dominación capitalista.

Los defensores a ultranza del lopezobradorismo, se ofenden ante la crítica y señalan a ésta como parte del “complot”, de “alianzas oscuras”, de no “amar a México”, de “hacerle el juego a la derecha”; sin detenerse a razonar si la crítica es correcta o no. Nada debe empañar el sentimiento triunfalista.

Centrado en una estrategia ciudadanista y voluntarista, el lopezobradorismo se presenta como opción democrática frente al capitalismo bursátil. Una opción que no rompe con las reglas del juego y que por supuesto no aspira a superar o a relevar al capitalismo, a lo mucho a paliar y maquillar sus efectos.

Sus seguidores no aspiran mas que a sustituir el látigo por uno de punta suave. Suavizar y “humanizar” al sistema, pero de ninguna forma cambiarlo. Presentándose como apolíticos, como un movimiento de masas, pretenden que la democratización del sistema solucione la crisis recurrente.

Para el lopezobradorismo el problema no es la dominación y la explotación, sino la falta de garantías electorales. Si las elecciones son más participativas, entonces, después del acto de depositar el voto, el engranaje del cambio vendrá desde la nueva élite que gobernará al país.

La gente que sigue a López Obrador golpeada por el capitalismo salvaje que ha precarizado sus ingresos y su medianía de clase, siente que la llegada a la presidencia de su candidato evitará la pérdida de su espacio y volverán sus privilegios y seguridad perdida. Por eso depositan sus acciones en los quehaceres de gobierno; que los gobiernos resuelvan los problemas que los amenazan, sin optar por ninguna organización social horizontal o autogestiva; ya vendrá Obrador y el se hará cargo del asunto.

Creen que si hay más democracia, las corporaciones serán menos salvajes o renunciarán voluntariamente a sus ganancias y al saqueo de riquezas. Según ellos, si el gobierno hace “su tarea” tiene el voto continuista asegurado y si no lo hace, lo“castigarán” con el cambio de voto. Piensan que si le se insufla más ética, los aparatos gubernamentales y sus contratistas serán menos corruptos y se creará un círculo virtuoso que diluya las lacras ahora imperantes y se vislumbre un “mejor futuro.”

Pero el capitalismo no tiene ni palabra, ni voluntad estética, ni ética. Siendo supranacional, impersonal y centrado en sus ganancias hará lo que a sus intereses convenga. No le interesa el gestor, le interesa que su reproducción esté garantizada. Y López Obrador no representa un peligro, por el contrario, hoy día, le ofrece estabilidad. Estabilidad necesaria frente a la vuelta del imperialismo doméstico norteamericano y frente a la globalización procedente de Asia.

Lo lamentable es que tanto la derrota obrera como la antisistémica, sólo ofrece un panorama de abandono, de renuncia, de imposibilidad. Ha sido tan brutal la violencia, la represión, el avasallamiento, que incluso aquellos que otrora se calificaban así mismos de libertarios, tras su renuncia a “crear un nuevo mundo”, nos presentan a dicho mundo encerrado en una boleta electoral donde se tachan las siglas de MORENA como “la Esperanza”. Es el momento de la vía electoral, nos dicen, de no “hacerle el juego a la derecha”, ya habrá tiempos y momentos para corregir el rumbo, ahora, Andrés Manuel nos necesita. Renunciar a la lucha, apostar por el perdón y el olvido, perder la dignidad.

Salir de la lógica electoral es la posibilidad de pensar más allá de la reforma estética del capitalismo. Es pensar más allá del keynesianismo como paradigma de bienestar. Es salir del engaño y volver a mirar dentro de las filas de MORENA a los retrógradas de siempre, a los represores de siempre, a los empresarios de siempre. Y lo mismo aplica a otros partidos, pero no nos centramos en su crítica, porque es MORENA quien se presenta como una propuesta de “izquierdas”.

Es reconocer que no ocurrirá nada mágico después de la jornada electoral. Y que al estar en el gobierno veremos una cara amable aplicando “medidas dolorosas, pero necesarias” para cumplir con las demandas del capitalismo. Al mismo tiempo que se combaten casos de corrupción puntuales, una u otra reforma social que calme los ánimos, mientras el país sigue su derrotero hacia la descomposición.

Usted sabrá si vota o no, pero recuerde: Es el mismo perro, usted elegirá un nuevo collar, pero no podrá elegir que el perro no lo muerda, sólo que ahora moverá la cola antes de hacerlo.

jueves, 12 de octubre de 2017

Extremos

A un lado de las instalaciones de PEMEX en Poza Rica. A un lado de dónde se genera una de las mayores riquezas del país, en pleno centro citadino, la extrema pobreza campa a sus anchas.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Huracanes y Terremotos

HURACANES Y TERREMOTOS.



Septiembre, ha sido un mes aciago. Trágico. Pero al mismo tiempo ha sido la revolución del viento y el movimiento de la tierra lo que nos ha revuelto y movido como ciudadanía.

Ha permitido a una buena parte de la sociedad dejar su aletargamiento y miedo; salir a las calles y hacerse presente y solidaria.

Y eso da miedo, mucho miedo a las élites que regentean este país. “Que tal y se le ocurre a esa misma sociedad echarnos a la calle, darse cuenta de que no les hacemos falta.” Por tanto, emprendieron inmediatamente una estrategia de control de daños en dos vertientes: Militarizar y controlar las acciones de ayuda y rescate, por un lado; y por otro mediatizar y dispersar lo más extensamente bulos.

La militarización no sólo ha pretendido controlar las operaciones de rescate y el acopio de ayudas, sino impedir el acceso de la ciudadanía tanto a las zonas devastadas como al contacto directo con otros ciudadanos, a fin de fortalecer la organización independiente. Esta militarización se ha extendido a todos los ámbitos, hasta la omnipresencia.

El problema no es sólo el uso electoral de los recursos y acopios, lo cual no es de extrañar en la clase política corrupta; ni tampoco el uso de los mismos en publicidad y deducción de impuestos entre los empresarios del país; sino en los jugosos negocios que derivarán de estas tragedias. Negocio desde el momento en que las ayudas son adquiridas en los grandes supermercados. Con el pago de transportación y gasolina altamente gravosos. Y es sólo el principio, pues viene el gran negocio de la reconstrucción; el gran negocio electoral de los programas sociales que lucrarán mucho mejor que con las tarjetas monex en la campaña de Peña Nieto. Porque esta gente, no está viendo el presente, están mirando a julio de 2018. Y no están mirando las casas caídas o las vidas perdidas; están mirando el relleno de urnas o la caída electoral del adversario. Y aquí caben todos los partidos y sus candidatos, con sus paripés de procentajes de un dinero que no es suyo.

Pero la ciudadanía, aunque sin una organización más allá de la tragedia, ha sido valiente y generosa. Y mientras más días pase organizada, más temor provoca en las élites. Sabe que esto puede descarrilar todo el entramado de tecnología del miedo implementada. Todo ese andamiaje electoral que hasta ahora ha servido como válvula de control de la participación política.
Es tiempo de que los huracanes y los terremotos miren para arriba. Que sean barridas las élites corruptas, que tiemblen, que teman ¡QUE SE VAYAN!

domingo, 8 de enero de 2017

Vandalismo

Los vándalos fueron uno de tantos pueblos de origen germano que gracias a su tenacidad, hábitos guerreros y avance rápido penetraron el antiguo Imperio Romano e incluso establecieron reinos independientes en la península Ibérica.
Hoy, dicho sustantivo se utiliza para designar actos de pillaje y robo. Y al igual que en la antigüedad la historia se centra en resaltar más la barbarie que la decadencia.
Hoy nos inundan con la repetición audiovisual de actos de pillaje en centros comerciales, pero obvian la decadencia gubernamental y civilizatoria de nuestro país.
Tenemos detenidos a más de 300 rapiñeros pero ningún gobernador príista.
Hoy vemos como Carlos Slim se puede quedar con un pueblo entero para explotar una nueva mina y despojar a sus habitantes, pero las televisoras sólo repiten las escenas de gente corriendo con televisores.
No justifico el pillaje como acto de protesta o de reivindicación. Pero son actos menores. En toda acción legítima de protesta siempre habrá este tipo de actos, y así los hay desde la revolución se Hidalgo. Pero los movimientos de resistencia son más allá de esto. Y es a tales movimientos que debemos mirar. Al mismo tiempo que no debemos perder la vista a los verdaderos ladrones que como romanos decadentes saquean nuestra nación.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Ha muerto Fidel Castro

La muerte de Fidel Castro da fin al siglo XX y al proyecto de la modernidad. Esa modernidad que lo mismo nos dio el socialismo real, que el capitalismo salvaje y las formas intermedias de ambos. Una modernidad que no puede ser evaluada con indicadores posmodernos relativistas y presentistas.
 Francisco de Goya grabó en los "Caprichos" la siguiente frase: "El sueño de la razón produce monstruos". Y esa fue la marca que nos dejó el siglo XX. Un socialismo totalitario con miles de muertos por disidencia, con libertades básicas reprimidas y hambrunas; que a la vez logró hazañas económicas y deportivas sin precedentes. Un capitalismo con sus dictaduras electorales, sus bombas atómicas, y sus muertos clandestinos. Un mundo de gobiernos unipersonales o democracias de las oligarquías. En fin, mundos en el que no hubo lugar para los pequeños, para los pueblos, para las diferencias y las disidencias.

Ensalzar la figura de Castro sin reconocer a la vez las atrocidades de su régimen es continuar anclados al modelo stalinista. Sí, luchó contra el imperio norteamericano, pero también asesinó y desapareció disidentes, como en todo proyecto de la modernidad. Tuvo logros en educación, salud y deportes, pero también uniformó la pobreza. El modelo electoral cubano es ejemplar, lástima que el resultado sea tan priísta al final de cuentas. 
Las ideas de emancipación ya no deben de pasar por el modelo cubano como forma revolucionaria de hacer las cosas, por eso, es saludable, más allá de propagandas, reconocer a los elementos errados del mismo ¿Queremos dictaduras del proletariado para el socialismo del siglo XXI? ¿Queremos hacer nuevas revoluciones a partir de un gobierno del amado líder y sus familiares? ¿Seguiremos como gente de izquierdas apoyando las purgas y desapariciones de los disidentes y de los diferentes? ¿Seguiremos siendo mesiánicos y pensando en el fin de la historia? 
Ha muerto Fidel, ahora más que nunca replanteemos que queremos decir con socialismo en el siglo XXI.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Candidaturas

Molestia, revuelo comentarios racistas y hasta denigrantes es lo que ha causado en los corrillos de la política partidista mexicana; el anuncio de una candidatura femenino-indígena anunciada en la más reciente reunión del Congreso Nacional Indígena (CNI).
El lopezobradorismo vuelve con su reproche trasnochado de que el zapatismo "le hace el juego a la derecha" que es un mensaje divisor de las izquierdas  y que no abona a la reconciliación nacional.
¿Si la vía electoral en nuestro país no es un mecanismo de cambio sistémico que propósito tiene entonces participar ahora con una candidatura ciudadana?
Primeramente, representa el poder ejercer un derecho hasta ahora alienado. Es el arrebatarle a los partidos y a los candidatos de la oligarquía empresarial la facultad de poder expresar que no se reconocen sus opciones como válidas. Es una forma de desenmascarar aún más pero sobre todo a aquellos partidos que se siguen presentando como “la verdadera izquierda” que no son mas que operarios y parte del mismo sistema.
En segundo lugar, permite cuestionar y develar las formas tan onerosas y corruptas que tienen los partidos políticos y los “candidatos independientes” de financiarse; al presentar una auténtica candidatura ciudadana, construida desde abajo.
En tercer lugar, es una propuesta no basada en caudillos sino en una identidad ¿Cual es el sector más discriminados de nuestro país sino las mujeres indígenas? Es una candidatura que no se basa en un nombre, a fin de que llegado el momento ese nombre sea el de sus votantes.
En cuarto lugar, no es una candidatura que piense u opte realmente por vencer en las urnas sino demostrar la vacuidad de las mismas. Es una demostración de que la población indígena no necesita ser tutelada, tiene dignidad y no todos ellos son comparsa de las “Oportunidades” ni menores de edad que no puedan por si mismos proponer a sus candidatos. ¿Quienes somos los no indígenas para decir que ellos no pueden proponer sus propios candidatos o formas de lucha?
En quinto lugar, antes del lopezobradorismo, y antes de estas elecciones, el EZLN ha participado electoralmente ¿O ya nos olvidamos de su llamado a votar por Avendaño como gobernador de Chiapas? Ello nunca ha significado un acercamiento al gobierno o a las élites, ni tampoco una traición a las “izquierdas” esas mismas que escogen diputados por medio detómbolas y que aprueban leyes represivas contra las mismas comunidades indígenas. Y no se puede hablar de traición a quienes nunca han caminado con el EZLN.
Esta candidatura puede ofrecer la oportunidad de que se construyan mecanismos de acercamiento en temas que convergen desde otras trincheras de lucha, y probar, si esos movimientos sólo se circunscriben a la búsqueda de la silla presidencial y el curul o no. Hasta ahora, MORENA sólo ha demostrado que su vía es sólo electoral esta es su oportunidad de ofrecer y demostrar que puede ir más allá y hacer también historia.
Si bien no suscribo la totalidad de las resoluciones del congreso, porque algunas de ellas son acientíficas o generalistas, saludo con beneplácito esta estrategia de lucha, porque se que va más allá de una papeleta electoral.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Marchas, familias y matrimonios.


El día de hoy, se realizaron diversas marchas en todo el país en defensa de la familia, los niños y el matrimonio "natural". Organizadas por asociaciones y grupos religiosos, tales manifestaciones fueron la respuesta de este sector a la iniciativa de ley en la materia por Peña Nieto.
Evidentemente, tal propuesta legislativa, presentada originalmente en un contexto electoral y con una suerte de vacíos legales y aberraciones jurídicas no garantiza la solvencia de un nuevo ordenamiento jurídico en materia de uniones legales/matrimonios, el reconocimiento de las diversas formas de organización familiar y la adopción y tutela de menores.
Tal pareciera que dicha iniciativa se presentó con el deseo de atisbar el avispero, más que el de establecer firmemente la legalidad y la diversidad de distintas formas de organización familiar.
Tibiamente, se barajan las distintas formas de convivencia y estructuras familiares; por lo que da la impresión de que sólo se quisiera destacar la Unión de dos personas del mismo sexo, cuando no es así.
Pero le ha dado su cebo a los lobos. Comunicativamente, no ha marcado la distancia que existe entre el matrimonio legal y el religioso. El gobierno, lejos de defender el estado laico, ha dado las pautas para que las iglesias arrebaten la palestra política y hagan omnipresente su estridente discurso homófobo y machista.
La gente no ha salido en defensa de un tipo de matrimonio, sino en contra de otro; no en defensa de un tipo de familia, sino en contra de otras familias; no en defensa  de los niños, sino de  la convivencia y formación de estos por personas a las que ellos consideran pecadores y depravados.
Pero a éstas mismas iglesias su pasado y presente las condenan. Practicantes otrora de la poligamia, ahora nos hablan de un único estilo de matrimonio. Iglesias que fomentan el celibato y agreden a la comunidad homosexual teniendo de entre sus ministros homosexuales reprimidos. Iglesias que ordenan que las mujeres callen, obedezcan y se sometan al varón porque es la "voluntad de Dios". Iglesias que añoran el monopolio sobre la voluntad y el individuo que les arrebató Benito Juárez. Porque ellaa desean decidir quien puede tener pareja y quien no, quienes pueden tener relaciones sexuales y quienes no, quien puede tener hijos y cuántos y quien no. Quien puede decidir sobre su cuerpo y orientación y quien no.
Pero no. El matrimonio entre un solo hombre y una sola mujer no está en peligro. El matrimonio religioso con todos sus rituales y parafernalia no está en peligro. Lo que si está en peligro es el estado laico. Algunas iglesias nos presentan el asunto como si en México se viviera el mismo modelo legal que en Estados Unidos. Algunos de sus discursos y manifestaciones son una calca de las Propuestas 22 y 8 en California. Pero no señores clérigos. En México nadie los obligará a celebrar bodas "gays" en sus centros religiosos, simplemente porque las uniones religiosas en nuestro país (afortunadamente) carecen de valor legal. Ustedes podrán (desafortunadamente), seguir reprimiendo a las mujeres en sus iglesias, siguiendo las consignas misóginas paulinas: podrán seguir rechazando, separando y excomulgado a los homosexuales de entre sus filas; pero no tienen ni el derecho ni la razón para imponer du voluntad y consignas a toda la sociedad.
Laicamente, se deben de desterrar los resabios religiosos que aún subyacen en el matrimonio civil actual. Empezando por su denominación.
A su vez, las comunidades homosexuales, lésbicas, trangéneros, transexuales y demás;  no debieran de aspirar a equiparar las uniones civiles con los matrimonios religiosos. Eso parece ser una súplica por seguir siendo dominados y normalizados discursiva y socialmente. Es una petición para que continúen controlando sus cuerpos y acciones.
Yo no creo que la lucha por sus derechos pase por la transformación de las prácticas religiosas, sino por la consolidación y el fomento de un Estado más laico e incluyente.

miércoles, 13 de abril de 2016

Me dueles



Me duele ver tus lágrimas esparcidas
En tu rostro distante y aciago.
Y saber que no puedo enjugarlas,
Ni con palabras o bálsamos.

Me duele ver tus manos apretadas
Como queriendo retener momentos.
Como quien se sujeta al volante
De un vehículo contra el viento.

Me duele escuchar tus palabras
Que invocan tu propio sufrimiento,
Esa ficción de tardío invernal
Ese afán de aferrarte a lo incierto.

Me duele ver tus lágrimas esparcidas
Porque no es por mi quien lloras
Me duele ver tus manos apretadas
Porque no soy yo a quien añoras

Me duele escuchar tus palabras
Que no me nombran ni abrazan,
Me duele que no seas mía
Y que la espera sea tan larga...

martes, 5 de abril de 2016

Quantum

Te miro con mi rostro lleno de preguntas

Buscando poner fin a mis dudas.

Y tu me miras con respuestas que no quiero oír.

Callas. El silencio golpea mi alma.


Y mi devenir es como un Quantum

Y no se si el gato vive o muere

O si Einstein tenía razón.

Solo que estoy a parsecs de ti.


Tu eres mi bosón de Higgs

Unes mi esparcido ser

Que ahora es nada

Que ya no será nada.


Cuan duro es escuchar un gracias

Cuando esperas un te amo

Cuando sólo eres un espectro

De lo que pudo ser y no fue.


Y me hablas de tiempos y momentos

Cuando mi universo es engullido 

en un agujero negro...


Y en este rincón que soy ahora

En este vacío de ti

Y de lo que no fue mi vida

Digo un te amo

Y mi voz se pierde en la lejanía.

martes, 13 de octubre de 2015

¿Día de la raza? ¿De la hispanidad? ¿De los pueblos originarios?

Crecí leyendo las historias de malvados conquistadores y desventurados indígenas que veían su paraíso perdido. Y esas historias siempre me generaron conflicto. De apellido paterno de origen vasco, y apellido materno de origen húngaro y tras de ellos López, González, Rodríguez, Torres, y demás. ¿Por qué iba a odiar a los españoles si mis apellidos eran originarios de allá? O por qué rechazar a los indígenas si en mis raíces lo mismo hay populucas, que náhuas, otomíes, mexicanos, etc. Y mientras más trazaba mi genealogía, más me daba cuenta que era una gran mentira fundacional lo que me habían enseñado que era la identidad mexicana.
Los Reta que llegaron a Real de Catorce y a las Charcas, San Luis Potosí, procedentes de Navarra. Eran obreros mineros que pronto se mezclaron con los naturales del lugar. Allí se quedaron, hasta que el pueblo se convirtió en fantasma. Nada de espadas, ni indios sometidos, sino gente sobreviviendo en difíciles condiciones de generación en generación hasta que volvieron a emigrar. Gente común y sencilla. Gente que se lanzó a la bola en todas esas guerras fratricidas que hoy llamamos de  Indepenciia, Reforma y Revolución, pero que para ellos solo fue de matar o morir.
Némiga, Nemiguey, o Nemegyei: Ese apellido impronunciable a veces y la más de las veces raro. Apellido de un ingeniero y hombre de armas como fue Felix Nemegyei, que no solo aprovechó el amasiato del Juarismo con el gobierno norteamericano para explotar el Itsmo de Tehuantepec, sino para dejar hijos aquí y allá. Lo mismo con mestizas que con indígenas.
Y es que cuando hablan de los "malos" conquistadores, se suele ignorar o pasar por alto que son nuestros antepasados, que la España actual poco tiene que ver con esos hombres, porque los descendientes de los actuales peninsulares lo son de los que nunca cruzaron el Atlántico. Es más, la mayor parte de la gente que vino con Cortés se regresó. Y fueron esa gente que quiso probar suerte y dejar su pobreza en eso que hoy llamamos España (y que al igual que aquí son muchas naciones en una) y probar suerte acá. Leo el relato de sus visicitudes, de sus hambres, de sus niños muertos en la infancia, de sus santos y vírgenes y no encuentro en ellos el sentido de nación, sino de humanidad.
Recorro con mis antepasados populucas sus migraciones a través del Itsmo y el sur de Veracruz y hasta Frontera Tabasco, en busca de lo mismo : Trabajo, un mejor modo de vida. Leo de mis antepasados náhuas ir de Texcoco al Sur de Guerrero en busca de tierras. Migrar al norte, hasta Coahuila, probando suerte. Y tampoco los veo llamarse mexicanos o indígenas; los veo como seres humanos, con todas las virtudes y defectos que nos hacen ser quienes somos. Siendo revolucionarios, que solo piden la restitución de sus tierras, no constituciones, o banderas o patrias, solo la tierra que da sustento a su familia, no reivindicaciones de raza o de pueblos originarios.
Y caigo entonces en la cuenta que no hay cosa más reaccionaria que la palabra Patria. Es en favor de una mejor condición humana y no de patrias por lo que debiera uno de luchar. Los que nos someten, los que nos oprimen, esos inventaron la Patria y las razas, inventaron el mito del conquistador malo y el indio bueno y salvaje, del liberal y el conservador. Para acantonarnos, para odiarnos, se hicieron las banderas y fronteras.
Hoy se dice que es el día de la raza ¿Pero por qué he de enaltecer más mi ascendencia indígena que la europea? ¿Por qué he de despreciar a Colón, si fue un hombre de su tiempo, y en su tiempo fue juzgado? ¿Por qué he de odiar a Cortés y sus hombres y olvidar sus alianzas con totonacas, tlaxcaltecas y demás pueblos? Y todo eso hace más de 500 años, hechos importantes en la historia, pero que no son ya nuestra historia.
Y hoy se dice día de la hispanidad, pero así como está diseñada por el bando vencedor de la guerra civil, es una afrenta para muchos españoles. Y su provocadora bandera solo atisba el secesionismo. Y, o caminan hacia la refundación de la república o tendremos más de un estado nacional en la península. 
En tanto, mis antepasados que viven en mi, solo me susurran en esta madrugada: No hay más patria que está tierra, ni más raza que la humanidad.

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GUARDIA NACIONAL: CONSOLIDANDO LA MILITARIZACIÓN REGIONAL En 1997, siendo el primer jefe de gobierno electo del entonces Distrito Fede...